Pontevedra ha sido una de las poblaciones donde se ha desarrollado el modelo de ‘Ciudad de los niños’ propuesto por Tonucci. Realiza una búsqueda en internet y describe las acciones llevadas a cabo en la ciudad y las consecuencias que han tenido.
Coches, motos, trenes y autobuses se han convertido en los principales protagonistas de muchas ciudades alrededor del mundo, todo esto para cubrir las necesidades de los adultos. Pero… ¿qué espacio les queda para los niños?
La ciudad de los niños apuesta por dotar a las ciudades de espacios públicos en los que los más pequeños puedan jugar y formarse en libertad. Se intenta cubrir con esta iniciativa las necesidades de los niños y las niñas, y son éstos los que presentan sus propuestas e ideas para mejorar la ciudad.
Uno de los derechos fundamentales de los más pequeños es el derecho a jugar y para poder hacerlo con libertad, necesitan vivir en un entorno seguro y cómodo, donde puedan desplazarse solos y vivir experiencias por sí mismos.
Se propone pensar y organizar la ciudad desde la perspectiva del niño, se les da la oportunidad de participar en decisiones políticas que influirán positivamente en su educación.
En el caso de Pontevedra presenta:
· Más espacios públicos de encuentro y juego.
· Zonas peatonales.
· Puntos verdes.
· Se ha eliminado, casi en su totalidad, la presencia de los coches en el centro de la ciudad: el 70% de los desplazamientos se hacen de pie o en bicicleta y por los tanto los siniestros graves de atropello se redujeron un 90%.
· Cuentan con los “caminos escolares”, vías para que los niños puedan ir cada mañana al colegio.
· Las vías más conflictivas (como cruces o pasos de cebra) son vigiladas por voluntarios.
· Se han incluido numerosos carriles bici, para aquellos niños y niñas que vayan al colegio en bicicleta.
· Se ha creado un espacio dedicado a la lactancia de los más pequeños. Son “refugios” para que las madres y padres puedan darle de comer a sus hijos, simplemente en una silla dentro de las tiendas y comercios.
Con todo esto, lo que Tonucci hace es invitar a los niños a ser autónomos y afirma que “aquí vale la pena tener niños”.
Pontevedra fue galardonada en 2014 por la ONU como la ciudad más cómoda de Europa para vivir.
La ciudad de los niños apuesta por dotar a las ciudades de espacios públicos en los que los más pequeños puedan jugar y formarse en libertad. Se intenta cubrir con esta iniciativa las necesidades de los niños y las niñas, y son éstos los que presentan sus propuestas e ideas para mejorar la ciudad.
Uno de los derechos fundamentales de los más pequeños es el derecho a jugar y para poder hacerlo con libertad, necesitan vivir en un entorno seguro y cómodo, donde puedan desplazarse solos y vivir experiencias por sí mismos.
Se propone pensar y organizar la ciudad desde la perspectiva del niño, se les da la oportunidad de participar en decisiones políticas que influirán positivamente en su educación.
En el caso de Pontevedra presenta:
· Más espacios públicos de encuentro y juego.
· Zonas peatonales.
· Puntos verdes.
· Se ha eliminado, casi en su totalidad, la presencia de los coches en el centro de la ciudad: el 70% de los desplazamientos se hacen de pie o en bicicleta y por los tanto los siniestros graves de atropello se redujeron un 90%.
· Cuentan con los “caminos escolares”, vías para que los niños puedan ir cada mañana al colegio.
· Las vías más conflictivas (como cruces o pasos de cebra) son vigiladas por voluntarios.
· Se han incluido numerosos carriles bici, para aquellos niños y niñas que vayan al colegio en bicicleta.
· Se ha creado un espacio dedicado a la lactancia de los más pequeños. Son “refugios” para que las madres y padres puedan darle de comer a sus hijos, simplemente en una silla dentro de las tiendas y comercios.
Con todo esto, lo que Tonucci hace es invitar a los niños a ser autónomos y afirma que “aquí vale la pena tener niños”.
Pontevedra fue galardonada en 2014 por la ONU como la ciudad más cómoda de Europa para vivir.