Resumen de las ideas claves contenidas en la Orden del 5 de agosto de 2008 sobre el juego en Educación Infantil.
El juego proporciona situaciones placenteras y diversión a los niños y las niñas, teniendo éste como única finalidad el juego en sí. En el juego todo es posible y los niños y niñas suelen jugar de forma libre, desarrollando así diferentes capacidades. El juego interviene en el desarrollo total del niño o la niña, por lo cual es muy importante. Mediante éste, los niños conocen todo lo que les rodea y más importante, se conocen a ellos mismos.
De igual modo que hablamos del papel de los niños y niñas en el juego, también es muy importante el papel de los adultos, pues en el momento del juego pueden observar a los niños y niñas a la vez que van conociéndolos, así como hacer que se potencie el aprendizaje de éstos. Debe existir una estimulación en el juego por parte del adulto.
En niños de uno a dos años, toma gran importancia el juego heurístico porque comienzan a explorar y a descubrir, y este tipo de juego les ayuda. Hacía el final del primer ciclo, es decir, aproximadamente sobre los tres años, es el juego simbólico el que adquiere mayor importancia pues el niño, imitando todo lo que le rodea de la vida adulta, comienza a comprender la vida. A su vez, también son importantes los juegos populares y de cooperación.
El juego tiene un triple carácter a nivel educativo, como objetivo educativo (ha de enseñarse a jugar) como contenido (hay muchos aprendizajes vinculados a los juegos), y como recurso metodológico (a través del juego se pueden realizar diferentes aprendizajes).
El juego para los niños y las niñas es una fuente de interés total y siempre hay que reservar tiempo y espacio para éste. El juego al aire libre es fundamental.
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